viernes, 19 de abril de 2013

LÍNEAS METODOLÓGICAS I

MÉTODOS DE PLANIFICACIÓN Y EVALUACIÓN EN ARTES


Tras la lectura del texto “Modelos formativos en educación artística: Imaginando nuevas presencias para las artes en educación” de Imanol Aguirre Arriaga (2006). Para leerlo pinchar aquí.
Los modelos formativos en educación artística reúnen unas determinadas orientaciones formativas con similares fundamentos pedagógicos, estéticos y culturales. Según la inercia que sigan nuestras prácticas como educadores podremos situarnos en alguno de estos tres grandes modelos:
MODELO LOGOCENTRISTA, EXPRESIONISTA O FILOLINGÜISTA.


MODELO LOGOCENTRISTA
Le concede el protagonismo total al objeto artístico producido. Este tipo de formación se centra en dar a los alumnos las herramientas necesarias para obtener el resultado a partir de una serie de conocimientos precisos.
Es un modelo muy rígido, definido por reglas, procedimientos y principios universales. Considera la obra de arte como el final de un camino seguido a través del uso de la razón. No se valoran los intereses o emociones del alumno, que no debe expresarlos en su obra.
La metodología es siempre la misma, la práctica didáctica está pautada. Va incrementando la dificultad con el fin de alcanzar los conocimientos y adquirir las destrezas. Esto se consigue con ejercicio frecuente.
Se centra en el proceso productivo.
Comenta Imanol Aguirre que este modelo casi ha desaparecido en la actualidad en los niveles iniciales de la enseñanza. A raíz de este modelo ha surgido, evolucionando, las teorías de la DBAE (Educación Artística Basada en la Disciplina) que ya he comentado en otra entrada.

MODELO EXPRESIONISTA
En el que se da más importancia al sujeto que transmite emociones a través de su arte. Según Imanol Aguirre es el modelo más extendido en las propuestas de educación artística de las etapas iniciales.
Sus fundamentos son: la identificación de la infancia como cultura y el entender el arte como un hecho subjetivo.
Sobre cultura infantil se puede consultar a Rousseau y a Schlegel. Paul Klee, a su vez, estudia las analogías entre los comienzos primitivos en arte con los dibujos infantiles. En la infancia es donde se tiene mayor creatividad, inocencia y autenticidad. Los niños no están influenciados por las convenciones adultas.
Contrario al modelo racionalista anterior, el modelo expresionista defiende que el arte viene desde el interior del sujeto, desde sus sentimientos y emociones. Es algo espontáneo.
Se caracteriza por una ausencia de metodología, se deja total libertad al alumno en un ambiente adecuado para que desarrolle su capacidad innata de expresarse artísticamente. Es una formación eminentemente práctica que, además, no se puede evaluar al ser tan subjetivas.
Mantiene su vigencia en el ámbito de la enseñanza plástica, apoyado por grandes teóricos educadores como Lowenfeld o Stern.

MODELO FILOLINGÜISTA
Considera el arte como lenguaje. Los elementos básicos de la gramática de las formas con los que se realiza la comunicación son el punto, la línea, el plano, el color, la luz y la textura. Este modelo se desarrolla en educación a raíz de las vanguardias del siglo XX pero mucho después que ellas.
La psicología de la percepción estudia la manera en que vemos las imágenes más allá de su apariencia primera, ¿hay diferencia por tanto entre la visión externa de una imagen y su estructura interna?
En la cultura visual en la que vivimos actualmente este modelo va a tomar un gran protagonismo como ya lo hizo en la Bauhaus.


Su estrategia metodológica se fundamenta en el análisis. El conocimiento de los elementos básicos de esta alfabetización visual permite reconocer y entender el lenguaje de las artes. Promueve la experimentación y su objetivo final es la adquisición de unas competencias expresivas y comunicativas que permitan al alumno ver, comprender, decodificar y producir sus propias imágenes.
 
En la actualidad surgen nuevas líneas metodológicas en la educación artística que intentan comprender el arte como hecho cultural (ni un saber normatizado, ni la expresión interior del sujeto, ni un lenguaje).
El enfoque de Imanol Aguirre, a partir de los trabajos de Fernando Hernández, es distinto a los anteriores: la educación referida a la cultura visual.
 
¿Es cierto que los estudiantes han cambiado la escuela como fuente del conocimiento por los medios audiovisuales? Me temo que sí. Tendremos entonces que adaptar nuestra estrategia educativa a los nuevos tiempos. La enseñanza artística debe ser interdisciplinar puesto que ha entrado a formar parte de muchas materias.
En el artículo se comenta que hoy en día muchos educadores se están planteando que la escuela deje de ser la reproductora de saberes que venía siendo para convertirse en la preparadora de alumnos capaces de hacer un uso crítico y democrático de todo ese conocimiento a su alcance por otros medios. Es un cambio directamente en los contenidos.



El profesor debe dejar de ser un mero transmisor de conocimientos y fomentar en los alumnos la investigación alrededor del hecho artístico, tanto producto como imagen visual hacia los demás.
El enfoque de Fernando Hernández se denomina “Educación Artística para la Comprensión de la Cultura Visual” y se caracteriza por tener en cuenta que, entre otras cosas, una imagen va más allá de lo que vemos en ella. Además, el trabajo colaborativo nos conduce a un aprendizaje más significativo que el individual.
 
Creo con Barthes que es más adecuado concebir los productos artísticos como relatos abiertos a la investigación creativa” asegura Imanol Aguirre. Una obra de arte no tiene una única interpretación, depende de la sensibilidad y conocimientos previos de la persona que la mire, de su experiencia.

Propone entonces que integremos la propia cultura estética de los estudiantes y sus experiencias con el arte. La metodología no sólo debe ir encaminada a entender el lenguaje de la cultura visual mediante el análisis sino también a la consecución del producto. El equilibrio entre ambas debe ser restaurado.
Los alumnos, a través de la expresión artística, deben adquirir las competencias para desarrollar su propia identidad, expresar sus sentimientos y experiencias, respetar los proyectos de los demás, analizar producciones artísticas y adquirir unas destrezas que les permitan desenvolverse en la cultura visual actual.
 
Pero, me pregunto, en este tipo de aprendizaje, a partir de las experiencias de cada uno, tan personal y subjetivo, ¿cómo se haría la evaluación?¿es medible este tipo de aprendizaje? Tendríamos que ir a una evaluación por procesos, en lugar de por productos como se hace habitualmente.



 

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